Hablemos de la lactancia materna 🤱

La lactancia materna es una práctica esencial para el óptimo desarrollo del lactante durante los primeros meses de vida. Además de cubrir todas las necesidades nutricionales del bebé, la leche materna asegura el establecimiento de un fuerte vínculo madre-hijo y una relación de apego seguro, fundamentales para el crecimiento de un individuo independiente y confiado.

En este artículo, exploraremos la superioridad de la leche materna, su composición única y las recomendaciones para una lactancia exitosa.

La Superioridad de la Leche Materna:

La evidencia científica ha demostrado que la leche materna es incomparable a cualquier otro alimento, incluidas las fórmulas artificiales, para la nutrición y el desarrollo del bebé durante los primeros meses de vida. Los estudios han resaltado que los bebés alimentados con leche materna presentan un menor riesgo de muerte súbita del lactante, infecciones gastrointestinales, respiratorias y urinarias, y padecen con menor frecuencia problemas de salud a largo plazo, como alergias, asma, obesidad y ciertas enfermedades crónicas.

Además, las madres que amamantan también experimentan beneficios significativos, como la reducción del riesgo de enfermedades cardiovasculares, artritis reumatoide, ansiedad y depresión.

La Composición Variable de la Leche Materna:

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La leche materna es única en su composición, y se adapta a las necesidades cambiantes del lactante a lo largo de la lactancia, incluso a lo largo de cada toma.

El calostro, la primera leche producida, es amarillento y rico en proteínas e inmunoglobulinas, proporcionando una alta cantidad de calorías en un volumen pequeño.

Esta leche es ideal para los primeros días, cuando el estómago del bebé es pequeño y necesita tomar tomas frecuentes de pequeñas cantidades.

A medida que avanza la toma, la composición de la leche cambia. Al principio, contiene más agua y azúcar para satisfacer la sed del bebé, mientras que más tarde, aumenta su contenido de grasa, proporcionando calorías que sacian al bebé. Por esta razón, se recomienda que el bebé termine de mamar de un pecho antes de ofrecerle el otro, para asegurar una nutrición equilibrada.

El Impacto Emocional de la Lactancia Materna:

Más allá de su composición nutricional, la lactancia materna también tiene un profundo impacto emocional en el desarrollo del bebé. El acto de amamantar implica un contacto estrecho y frecuente entre madre e hijo, lo que fortalece el vínculo afectivo y fomenta el desarrollo psicomotor.

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Los bebés amamantados tienden a ser más equilibrados psicológicamente y tienen menos problemas de conducta, hiperactividad, depresión y ansiedad a lo largo de su vida, incluso en la adolescencia.

Recomendaciones para una Lactancia Materna Exitosa:

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Academia Americana de Pediatría (AAP), se recomienda lo siguiente para una lactancia materna exitosa:

  1. Alimentación Exclusiva al Pecho: Los bebés deben ser alimentados exclusivamente con leche materna durante los primeros 6 meses de vida.
  2. Complementos a la Lactancia: Después de los 6 meses, la lactancia materna puede complementarse con otros alimentos, pero debe mantenerse como parte de la dieta hasta los 2 años o más, según el deseo de la madre y el bebé.
  3. Contacto Piel con Piel: Favorecer el contacto piel con piel entre madre y bebé desde el momento del nacimiento, independientemente del tipo de alimentación posterior.

El inicio de la lactancia es un momento crucial para establecer una conexión especial entre madre e hijo. El contacto piel con piel y la posibilidad de que el bebé encuentre el pecho materno por sí solo contribuyen a una lactancia exitosa y un desarrollo emocional saludable.

Lactancia Materna: Agarre, Posturas y Recomendaciones

La lactancia materna es una experiencia única y valiosa para el vínculo madre-hijo, pero para que sea exitosa y placentera, es esencial asegurar un buen agarre y adoptar las posturas adecuadas. En este artículo, exploraremos la importancia del agarre correcto, las diferentes posturas de lactancia y las recomendaciones para una lactancia feliz y duradera.

El Agarre Correcto:

Un buen agarre es fundamental para una lactancia sin dolor y una alimentación efectiva del bebé. Para lograrlo, es importante que el bebé esté completamente enfrentado a la madre durante la toma y que al abrir la boca, introduzca gran parte de la areola, especialmente por la parte inferior (cerca de la barbilla). Esto permite que la lengua del bebé se mueva activamente sin dañar el pezón. Los signos de un buen agarre incluyen: el mentón del bebé tocando el pecho, una boca bien abierta, el labio inferior hacia fuera (evertido) y mejillas redondas o aplanadas, no hundidas, durante la succión. Además, debe verse más areola por encima de la boca que por debajo. Un bebé correctamente agarrado no causará dolor a la madre durante la lactancia.

Posturas de Lactancia:

No existe una posición única para amamantar, ya que lo más importante es que tanto la madre como el bebé se sientan cómodos y el agarre sea adecuado. A continuación, mencionaremos algunas posturas que pueden favorecer una lactancia feliz y duradera:

  1. Posición de Crianza Biológica: En esta postura, la madre se coloca recostada boca arriba (entre 15 y 65 grados) y el bebé boca abajo, en estrecho contacto piel con piel. Esta posición facilita el desarrollo de los reflejos de gateo y búsqueda del bebé, lo ayuda a encontrar el pecho y asegura un buen agarre.
  2. Posición Sentada: La madre se sienta con el bebé enfrentado y pegado a su cuerpo. Puede sujetar al bebé con una mano en su espalda y apoyar su cabeza en el antebrazo. Esta posición es más adecuada cuando la madre tiene más movilidad y confianza con el bebé.
  3. Posición Acostada: La madre se coloca acostada de lado con el bebé también de lado, en estrecho contacto con su cuerpo. La madre puede acercar al bebé al pecho suavemente cuando abre la boca para facilitar el agarre. Esta postura es muy cómoda para las tomas nocturnas y los primeros días de lactancia.
  4. Posición Invertida o Balón de Rugby: En esta postura, la madre sitúa al bebé por debajo de su axila, con las piernas hacia atrás y la cabeza a nivel del pecho. La madre debe dar sujeción al cuello y los hombros del bebé, pero no a la cabeza, para que pueda agarrar el pecho con comodidad.
  5. Posición de Caballito: La madre se sienta con el bebé sentado sobre una de sus piernas, con el abdomen pegado y apoyado sobre el cuerpo de la madre. Esta posición es útil en casos de problemas de agarre o en bebés con condiciones específicas.

Lactancia a Demanda:

La lactancia a demanda implica ofrecer el pecho cada vez que el bebé lo pida y todo el tiempo que lo pida. Los bebés pueden pedir el pecho mediante movimientos de chupeteo, bostezos, llevarse la mano a la boca o hacer sonidos de llamada. No es necesario esperar a que lloren.

La lactancia no solo es para alimentarse, sino también para tranquilizarse y estimular la producción de leche.

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Hasta Cuándo Amamantar:

Se recomienda la lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses de edad y con una alimentación complementaria adecuada hasta los dos años o más.

A partir de los 6 meses, se pueden introducir paulatinamente otros alimentos, pero la leche materna sigue siendo una parte esencial de la dieta. La madre y el bebé deben decidir hasta cuándo mantener la lactancia, y el destete debe realizarse de forma progresiva y lenta para evitar problemas.

Alimentación, Bebidas y Medicamentos Durante la Lactancia Materna

La alimentación durante la lactancia es importante para garantizar el bienestar tanto de la madre como del bebé. Sin embargo, no es necesario seguir dietas especiales, ya que una dieta sana y variada es suficiente para proporcionar los nutrientes necesarios. Evitar aditivos y contaminantes es recomendable, y solo en casos de enfermedad o problemas nutricionales, el médico puede aconsejar suplementos.

En países donde no hay una yodación total de la cadena alimentaria, como España, se aconseja a las madres tomar un suplemento de yodo durante el embarazo y la lactancia para asegurar que la leche materna aporte las cantidades adecuadas de yodo al bebé. En otros países de Latinoamérica, la yodación de la cadena alimentaria es adecuada y no se necesita este suplemento.

No hay alimentos prohibidos durante la lactancia, y los cambios de sabor en la leche materna debido al aroma de los alimentos ayudan al bebé a familiarizarse con diferentes sabores, facilitando la aceptación de la alimentación complementaria. Sin embargo, si el bebé muestra molestias repetidas después de que la madre haya consumido ciertos alimentos, puede ser necesario evitarlos.

No existen alimentos obligatorios durante la lactancia. Una dieta sana y variada, sin excesos de dulces o picoteo, es recomendable, al igual que en cualquier otra etapa de la vida. El ejercicio físico suave, como un paseo diario, contribuye a mejorar la salud de la madre y la recuperación del peso previo al embarazo.

No hay evidencia de que algún alimento ayude a producir más leche. El estímulo más efectivo para una producción adecuada de leche es que el bebé mame a demanda sin restricciones.

En cuanto a bebidas y medicamentos durante la lactancia, es importante tener en cuenta lo siguiente:

Cafeína: Se debe evitar el consumo excesivo de café, bebidas con cola, té y chocolate. Grandes dosis de cafeína pueden producir irritabilidad y falta de sueño en el bebé.

Tabaco: El humo del tabaco es perjudicial para la salud del bebé. Si no es posible dejar de fumar, es importante no fumar en presencia del bebé y evitar el colecho. La lactancia materna disminuye el riesgo de infecciones respiratorias y asma en bebés, por lo que es preferible amamantar en lugar de usar leche artificial.

Alcohol: El alcohol es perjudicial tanto para la madre como para el bebé. El alcoholismo crónico es incompatible con la lactancia. Tomar vino o cerveza con moderación no daña la salud de la madre, pero puede afectar al bebé amamantado, por lo que es preferible evitarlo. No se debe dar el pecho en las 3 horas siguientes a haber bebido alcohol y se debe evitar el colecho en estos casos.

Fitoterapia: Muchas plantas medicinales contienen principios activos que pueden ser perjudiciales para el bebé que toma pecho. Es importante tener información del médico antes de usar este tipo de productos.

Contaminantes Ambientales: La preocupación por los contaminantes ambientales ha llevado a la recomendación de consultar documentos específicos sobre este tema para obtener información detallada.

En conclusión, durante la lactancia, es esencial mantener una dieta sana y variada, evitar el consumo excesivo de ciertas bebidas y medicamentos, y tener precaución con el uso de ciertos productos fitoterapéuticos. La lactancia materna ofrece numerosos beneficios tanto para el bebé como para la madre, y adoptar hábitos saludables contribuye al bienestar de ambos.

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